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Algunos Residentes De East Boston Temen Propuesta Subestación Eléctrica

(Jesse Costa/WBUR)
(Jesse Costa/WBUR)

Este reporte también está disponible en inglés.

La propuesta de una subestación eléctrica en el área de Eagle Hill en East Boston ha suscitado protestas de residentes preocupados por el riesgo de inundaciones y seguridad.

Eversource quiere construir una subestación en una zona de inundación cerca de Chelsea Creek, transversal a una calle donde se encuentra un popular parque de niños y cerca de unos tanques de combustible de aviones del Aeropuerto Logan. El servicio público dice que el proyecto representa muy poco riesgo para el público, pero como la subestación pueden incendiarse y explotar, algunos residentes locales quieren pararlo.

Las subestaciones eléctricas son una parte crítica del panorama energético, ya que convierten electricidad de alto voltaje a un voltaje mas bajo para el uso doméstico. Normalmente se construyen detrás de una cerca o pared alta, y se ven como una red de torres de metal, estructuras de rejillas y cableados.

Nueva Inglaterra tiene alrededor de 900 subestaciones conectadas a líneas de transmisión de alto voltaje, y Eversource dice que construir uno en East Boston es necesario para cumplir con el aumento de la demanda de electricidad en el área.

“En este momento, el área de East Boston, Chelsea, Lynn y Revere se sirven de la subestación de Chelsea, pero esa subestación ya está en su máxima capacidad”, dijo Bob Clarke, director de ubicación y alcance del proyecto de Eversource. “Tenemos un crecimiento significativo de carga en esta área, y para satisfacer ese aumento de carga necesitamos la capacidad de una subestación adicional”.

Mientras algunas personas cuestionan esa estimación de la demanda energética que hace Eversource, la mayoría de los oponentes al proyecto están preocupadas por la seguridad, y se oponen a construir más infraestructura en un área que ya está sobrecargada de industria pesada. También están frustrados porque dicen que ha habido falta de transparencia y de consulta pública durante el proceso.

“Entre el combustible para aviones, la contaminación sonora, la contaminación del aire por el aeropuerto, los montículos de sal al cruzar el arroyo — esta comunidad ha estado sobrecargada de riesgos ambientales e injusticias por un largo tiempo”, dijo Paul Kozak, un residente local que vive con su esposa y tres hijos pequeños en una casa a unos pocos pies de la propuesta subestación. “Y en lugar de preguntar al público cómo usar mejor ese espacio, o cuál es nuestra visión de cómo ese espacio se pudiera aprovechar, tenemos que sentarnos y aceptar que la subestación de Eversource va a estar ahí”.

¿Por qué construir ahí?

Cuando la compañía propuso inicialmente el proyecto al estado en 2014, sabían donde querían ponerlo: la pequeña parcela de tierra que tiene Eversource dentro de una gran propiedad de la ciudad.

338 East Eagle St. es una parcela descuidada y casi vacía ubicada entre una colina densamente poblada y el Chelsea Creek. American Legion Playground — un popular parque conocido como City Yards — le queda hacia el oeste. Y al este está Channel Fish Company, un negocio de procesamiento de comida de mar que pertenece a una familia local de East Boston y que está en el lugar desde 1962.

“No hicimos mucha búsqueda en otra áreas porque tenemos ese terreno disponible ahí” y el mercado inmobiliario es limitado en el área, explica Clarke de Eversource. “Esta es una buena locación para la estación. ¿Estamos diciendo que es perfecta? No hay locación perfecta”.

Poco después de que Eversource propusiera formalmente el proyecto, el dueño de Channel Fish Company, Louis Silvestro, comenzó a hacer pública su oposición. Colocó señalización y placas alrededor del vecindario, y peticionó exitosamente la condición interventora de la Comisión de Ubicación de Instalaciones Energéticas (EFSB, por sus siglas en inglés), la agencia del estado a cargo de permitir grandes infraestructuras energéticas.

La subestación iba a estar aproximadamente a 18 pies de distancia de la planta de procesamiento de pescado, y Silvestro tenía la preocupación de que la radiación electromagnética proveniente de la subestación interfiriera con equipos sensibles.

La Comisión realizó audiencias con Channel Fish y Eversource en 2016, y emitió una decisión final en noviembre de 2017. La Comisión aprobó el proyecto con la condición de que Eversource y la ciudad de Boston movieran la subestación para el otro lado de la propiedad, mas alejado de Channel Fish — pero mas cerca del popular parque de niños y en la esquina de una calle que se inunda en algunas ocasiones. La ciudad accedió al intercambio de terrenos y la Comisión está ahora considerando si aprobar el cambio.

Mientras esta decisión satisfizo a Channel Fish, algunos residentes de East Boston enfurecieron.

“Creemos que es una mala idea en cualquier lugar de esa propiedad, porque la propiedad entera colinda con Chelsea Creek,” dijo John Walkey, residente de East Boston y coordinador de iniciativas en la zona del muelle para GreenRoots, una organización sin fines de lucro ubicada en Chelsea y que está liderando la lucha en contra de la subestación. “Simplemente parece un proyecto que es totalmente anti-ético para el plan que tiene el alcalde para el área de la costa”.

Riesgo de inundación

East Boston es el ejemplo modelo de una ciudad de inundaciones ocasionadas por el clima, lo que es parte de la razón por la que Marcos Luna, residente local y profesor del Departamento de Geografía y Sostenibilidad de Salem State University, dice que el proyecto de la subestación “no tiene visión de futuro”.

“Apenas vi el mapa pude ver que está justo en un área que es probable que se inunde”, dijo Luna. Con el reporte de la ciudad Climate Ready Boston ha aumentado la sensibilidad a todas estas áreas potenciales que pudieran verse afectadas por el agua y los diferentes esfuerzos para hacer mas resiliente a la ciudad. Por lo que colocar una infraestructura energética en un área que es probable que se inunde pareciera ir totalmente en contra de todos estos esfuerzos”.

Marcos Luna, residente local y profesor del Departamento de Geografía y Sostenibilidad de Salem State University (Jesse Costa/WBUR)
Marcos Luna, residente local y profesor del Departamento de Geografía y Sostenibilidad de Salem State University (Jesse Costa/WBUR)

A través de correos electrónicos, los oficiales de la ciudad dicen que la propuesta cumple con los estándares de resiliencia climática de la ciudad, al mismo tiempo que hacen énfasis en que Boston no tiene jurisdicción sobre el proyecto.

Eversource dice que está construyendo la subestación fuera de las zonas de inundación de 100 y 500 años, pero Luna no está seguro de que eso sea suficiente, y explica que a medida que el nivel del mar aumenta, las líneas de las zonas de inundación de 100 y 500 se van adentrando más a la ciudad.

Luna es parte de la Junta Directiva de GreenRoots y se ofreció a modelar la potencial inundación con el programa de Sistema de Información Geográfica (SisIS). Sus mapas están basados en la data de la ciudad, y demuestran lo que podría ocurrir a la propiedad en distintos escenarios de aumento del nivel del mar y de tormentas en un futuro.

Un mapa muestra que si el mar sube 21 pulgadas el nivel para el año 2050 — un escenario probable — una tormenta en la zona inundará la mayor parte de Condor Street y la costa de Chelsea Creek, pero se detendría en la propiedad de la subestación. Pero una tormenta similar en 2070 que aumente 36 pulgadas el nivel del mar —también probable — podría colocar una parte del lugar bajo un pie o más de agua.

Eversource dice que la base de la subestación sería lo suficientemente alta para protegerla de aumentos del nivel del mar, y que de acuerdo a los mapas de Luna, la subestación estaría bien en todos los escenarios excepto el mas extremo — un huracán severo, por ejemplo. Pero dado al tiempo de vida probable de la subestación, Luna dice que la compañía debería estar planeando para eventos como un huracán, además de un incremento de 10 pies en el nivel del mar.

“Mi crítica es que Eversource no ha contabilizado adecuadamente el aumento del nivel del mar a lo largo de la vida probable de la estructura, y no está tomando en consideración la cantidad de posibilidades probables”, dice Luna. “Deberían estar usando la mayor gama de escenarios y los peores posibles escenarios ya que esta subestación es una ‘infraestructura esencial’ de acuerdo a los documentos de la propia compañía”.

Dice que además “ninguno de estos modelos de riesgo de inundación toma en cuenta el rol que tendrían inundaciones de agua de tormenta debido a lluvia intensa y rebalse de cañerías”.

Los mapas de inundaciones causadas por tormentas repentinas no son siempre precisos ya que modelar estos escenarios requiere gran cantidad de data granular acerca de la calidad de las calles, la capacidad del alcantarillado y la capa vegetal de cada cuadra. Mientras que la Comisión de Agua y Desagüe de Boston está actualmente recolectando alguna de esta información, Luna dice que la data existente no es suficientemente sofisticada.

La parte de Condor Street cercana a la subestación propuesta ya se inunda unas pocas veces al año durante tormentas fuertes, y es probable que el problema empeore debido al cambio climático.

“Estás básicamente poniendo en peligro una infraestructura cuando sabes que las cosas se van a poner malas en esta locación”, comenta Luna.

Riesgo de incendio

Las inundaciones no es la única razón por la que las personas del vecindario se oponen a la subestación. Están preocupados que los niños puedan subirse a la cerca y electrocutarse. Están preocupados por la estética del lugar. Y están preocupados por lo que puede pasar si la estación se prende en fuego. Hay tanques de combustible de avión a 800 pies del lugar.

“Estas subestaciones se han incendiado en ocasiones anteriores”, dice Zoyak, destacando que durante el Huracán Sandy una subestación se prendió en fuego y explotó, dejando el cielo verde. Y tan solo el año pasado, han habido incendios en subestaciones en Queens, Nueva York y Madison, Wisconsin.

“¿[Qué pasa] si esto ocurra y haya una ráfaga de viento?”, agrega. “Poner una subestación cerca de tanta cantidad de combustible de avión es un riesgo”.
Pero Clarke de Eversource dice que la compañía está cumpliendo con estándares nacionales de seguridad energética, por lo que un incendio no debería por qué ser un problema.

“Tenemos sistemas de protección redundantes que interferirían el flujo de electricidad antes de que comience un incendio. Y en el caso de que hubiera un incendio, tenemos un sistema de supresión de fuego”, dice Clarke. “Estamos cumpliendo con todos los estándares y mas”.

Justicia ambiental

Algunos residentes también se oponen al proyecto con base en la justicia del medio ambiente. Eagle Hill es un área de clase trabajadora con una población grande de inmigrantes, y muchos de los que viven en el lugar sienten que fueron excluidos o ignorados en cuanto al tema de la subestación.

“Este proyecto es la historia típica de justicia ambiental”, dijo el residente Walkey. “Agarras un vecindario de hogares de bajos ingresos, y alguien dice que vamos a poner este tipo de subestación peligrosa. Estas son el tipo de cosas que benefician a la región en general pero la carga que representan solo afecta a una comunidad”.

Mientras Clarke de Eversource dice que la compañía hizo un gran esfuerzo para hacer consulta pública, Walkey dice que no funcionó. En una reunión de la Comisión que se llevó a cabo a comienzos de este año en la Escuela Secundaria de East Boston, muchos residentes dijeron que no sabían que el proyecto estaba en marcha hasta que una líder comunitaria llegó a sus puertas. Otros lamentaron la falta de servicios de traducción o dijeron que la ciudad había prometido convertir ese terreno en una cancha de fútbol o un parque con acceso al Chelsea Creek.

“Tenemos una falta de espacios abiertos y lo que están proponiendo es una subestación en una área en la que la ciudad prometió un campo de fútbol”, dijo Heather O’Brien, miembro de la comunidad. “Parece absurdo que éste sea el único lugar para colocarla, en una comunidad que ya está sobrecargada de peligros ambientales. Ya la comunidad ha soportado suficiente. No la necesitamos, no la queremos y no nos lo merecemos”.

¿Qué sucede ahora?

La decisión final ahora resta en la EFSB. Mientras que la Comisión está evaluando impactos específicos de mover la estación a un nuevo punto de la propiedad, Walkey de GreenRoots dice que la organización está tratando de abrir una consulta acerca de si la estación es realmente necesaria.

Se espera que la Comisión tome una decisión a finales de este año.
Mientras tanto, Walkey dice que “estarán trabajando con la comunidad para continuar informando a las personas, continuar movilizándolas y continuar ejerciendo presión en las autoridades electas”.

Traducido por El Planeta Media

Miriam Wasser Twitter Reporter, EarthWhile
Miriam Wasser is a reporter for WBUR's environmental vertical.

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